El lugar era pequeño, con una barra iluminada y cuatro mesas armadas frente a la misma, en una semipenumbra que permitía algo de intimidad para quien se sentara en ellas.
Solo una estaba ocupada, por una pareja que intercambiaba arrumacos.
Un barman, de edad indefinida, repasaba con un trapo húmedo la barra.
Dejo su impermeable colgado en una percha ubicada al lado de la puerta de entrada y se sentó en la mesa mas alejada de la pareja, quería estar tan solo como fuera posible posible.
Instintivamente se llevo una mano al bolsillo para comprobar si traía algún dinero y aguardo sin apuro que alguien viniera a tomarle el pedido.
Su mente se disparo hacia la conversación de despedida que sostuvo con Elena, su pareja.
Ya había pasado una semana de la misma y parecía una eternidad.
Sonrío al recordar cómo la misma mujer que dos meses atrás en un crucero de placer por el Caribe lloraba de felicidad sobre su pecho y le decía que ningún hombre jamás la había hecho tan feliz, fuera la misma que hoy se negaba a contestar sus llamados telefónicos.
Ahora ya no importaba, era casi un alivio saber que no estaba mas en su vida.
-Que le sirvo? .La voz a su lado lo saco de sus pensamientos.
-Un café por favor, contesto sin levantar la vista.
-Se siente bien, pregunto la misma voz y algo extraño le sucedió.
Era como si una corriente de calidez lo envolviera, levanto la cabeza y a su lado estaba una mujer de entre 30 y 40 años, con una sonrisa que le iluminaba la cara y una mirada que lo envolvía de una manera extraña.
-No, le contesto, casi sin pensar.
La mujer lo miro y cómo si supiera lo que le pasaba y sin que el se lo pidiera dijo - le traeré también algo para que coma, se sentirá mejor.
La miro irse por una puerta que estaba detrás de la barra y empezó a observar con más cuidado el lugar donde se encontraba.
Las paredes estaban revestidas de boasserie, a la que los años en lugar de disminuirla le daban prestancia.
La puerta de entrada era de madera sólida y todo el ambiente irradiaba una atmósfera simple y reconfortante.
Lentamente comenzó a realizar in mente un inventario de lo que le quedaba y a tratar de pensar como seria el día de mañana.
viernes, 18 de enero de 2008
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