-Su pedido, nuevamente la voz de la mujer lo trajo a la realidad, - aquí tiene el café que pidió y una porción de torta que lo hará sentir mejor- dijo- al mismo tiempo que lo miraba como invitándolo a hablar.
-Quiere acompañarme, le pregunto el y al ver que ella asentía, la invito a sentarse.
-Me llamo Brian y acabo de perder todo cuanto tenia.
Ella permaneció en silencio, invitándolo a seguir contando.
-No hay mucho que decir, simplemente todo lo que tenía y por lo que trabaje los últimos veinte años se ha ido, mi mejor amigo me traiciono y mi amante me abandona, aunque esto último lo puedo poner dentro de las cosas buenas.
Ella lo miro a los ojos y tomándole una mano cómo si se conocieran de toda la vida le dijo – y si en lugar de un gran fracaso esta fuera una gran oportunidad, no podría ser que su destino tenga marcado otro camino y que la única forma de que esto ocurra es empezando de nuevo-.
Braian la miro sin entender la situación, quien era esta mujer que le hablaba con tanta seguridad cómo si lo conociera de toda la vida y porque el aceptaba esto cómo algo natural.
Ella sonrío, cómo si supiera lo que él estaba pensando y le pregunto –tiene donde pasar la noche, se ha hecho muy tarde y no es seguro andar caminando por aquí a esta hora.
-Me esta ofreciendo albergue ? -pregunto él –Si porque que no, le respondió ella y a propósito mi nombre es Brunni.
-Pero usted no me conoce, no sabe quien soy.
-Sé más de usted de lo que cree, pero de eso hablaremos mañana, hoy se ha hecho muy tarde y debe descansar.
Ahora su voz había tomado una autoridad propia de quien esta acostumbrado a mandar.
Este cambio hizo que la mirara mas en detalle, era alta, casi tan alta como él, con el cabello negro azabache, la piel muy blanca, ojos celestes verdosos y un cuerpo muy bien formado que la forma simple con que estaba vestida no lograba disimular.
martes, 22 de enero de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario